Escoria Burguesa
El alma de todo un pueblo
Ya no sabe qué bandera erectar
Frente a la pestilencia astutamente elaborada
Envuelta en colores comercialmente digeribles
Pan y bomba cotidiana
Se incrusta maniáticamente
Acribillándonos
Con el veneno de su intrascendencia
Pero la firme ideología proletaria
Es y será un arado que ilumina
Por que su sueño es impostergable
No espera falsas benevolencias
Para techar sus hazañas
Y es cada vez más humano
Siente y arde para todos
Conspirando contra la escoria
Que sólo cobija su límpida inmundicia.
Las prédicas baratas engordan
Sumergidas en la psicopatía
Timón y freno de nuestra historia;
Son prescripciones dietéticas
Para tener el mundo a los pies
“Extracto de podredumbre ideológico”
Erguida por la testa burguesa
Creen aun que el ciego está ciego
Creen en la piel superior e inferior
En la quietud del proletario
Más no entienden se su propia ceguera
Su propia quietud y retroceso
Fluyen sumergidos en la estupidez
Carcomidas por la escoria
su esencia humana
Modernidad
Cuanto más huyes de ti… te encuentras
Mientras más cerca estás de ti… te alejas
Callas lo que hablas, hablas lo que no hablas
Te miras con ojos ajenos
Así como otro se miran con los tuyos
Eres de allá siendo de aquí…
Te engañas en el espejo
Aplaudes lo fashion y light
Que viene enlatado con etiqueta “modernidad”.
¿Te has mirado alguna vez hacia dentro?
¿Qué pasaría si te quedaras un minuto más al encontrarte?
¿Quién camina y duerme en ti, eres tú o es otro?
¡Mírate! ¡Mírate bien! ¡Mírate bien!!!
Te encontrarás… te quedarás
Por siempre junto a ti…
El Perfecto
Quiero conocer aquel perfecto esculpidor de mi alma
Quien en nombre de libertad
Me tiene atrapado a ser su voz
Bandera que se traduce
En acción perenne y fugaz
Y trasciende sobre cualquier teoría.
Soy la prédica de mis madres
Y por convicción debo matar
Encarcelar al que mata.
Mi esencia es un árbol de contradicciones
Dialécticamente unidas al tiempo y espacio
Inspiro y fluyo todo y nada
Cegado por la saciedad inconclusa
De ambiciosa y compleja estructura
A veces maniática, benevolente,
Satírica o sencillamente homicida
Incrusta sus hélices
Para condecorarse “El Perfecto”.
Normas de Libertad
Cada uno es una multitud
La suma, hace la unidad
Prescribe fundamentando libertad:
“fluir atados vertical o lateralmente”
Títere de nuestras egocéntricas normas.
Las barreras libertarias
Se desvisten
En banderas menos pensadas
Vibran horadando
su alma, tu alma, mi alma
se tiñen y destiñen
como un escalón de lumbre al espacio
fuego anhelado y fugaz
van abriendo otras estructuras
para cuajar sus libertad bien anudada.
¿Quién inspira tales ataduras?
¿Quien es aquel vulgar moralista?
¿Quién la moral del moralista?
Purulencia o corazón de mamá
Se rectan a restaurar
Otras conexiones
Con sólo remedio
“no traspasar su atadura”.
Sistema
Soy nada por que soy todo
Camino arañando los confines
Del tiempo y espacio
Me destruyo y construyo
Por añadidura
Me engrío insaciablemente
Aun sabiéndome despojado
A menos de un clic de distancia
Intuyo conocer todo
Siendo un punto ignorado
Desconocido…
Es mi naturaleza
Ascender dialécticamente
Vibrar soñándome “espejo”
Conjugo y no conjugo conmigo
Para ser un río y espacio vacío
Una lucha para trasuntar
En mi interior
Que plasmará su fundamento
En mis ojos
Soñando ser bebida de los “otros”
Quienes entrelazan
Su río y espacio vacío
Con su entorno
Por tanto, somos enredo
Ligado a los ojos
Al puente del silencio o la estridencia
A la sopa o … no sé …
Orden y desorden
Fugaz / perenne
Concluida / reiniciada
Todo / nada.
El viento I
Por primera vez me enfrento a mis ojos
En ellas explosionan todas las banderas
Fluyen los caminos idos y por ir
Es el viento y su historia
Que tiene agonizando el pan
Y relumbrando el corazón
Es arado que trasunta desde el interior
Hasta los confines de nuestra cincelografía
Es una voz / un silencio
Añejo y moderno…
Una fiesta al fin
Conciertos / muerte / conciertos…
Mi muerte, tu muerte…
Bien venido sea
Una cruz menos
Una puerta más.
Después de cada muerte
Ríos cargados de árboles
Me iluminan
Vibran mis venas
Prescritas por la filosofía del viento
Viento que lleva la bandera
Que cada uno le asigna
Y se erecta en la voz,
En los ojos, la morfología…
Es el alma.
Somos la medida del viento
Títere y conspirador
Blanco / negro / rojo…
Codificado a nuestro
simple y vulgar capricho.
Todo, todos trepados en mis ojos
Remolino desesperado
Viento tras el viento.
martes, 27 de marzo de 2007
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